lunes, enero 04, 2010

Un nuevo resumen anual, 2009 esta vez

Recuerdo aquellos tiempos cuando esto era una moda masiva. Cómo un grupo de gente bastante aburrida en EOL se apuntó al mismo tiempo a hacer cada uno su propio blog, en una especie de acto de solidaridad con un usuario recién baneado cuya primera idea fue publicar sus hazañas en forma de blog. Eran otros tiempos. Acababa de descubrir lo que ra tener una conexión a internet en casa, no tenía trabajo, e incluso estudiando dos cosas al mismo tiempo lograba sobrarme el tiempo lo bastante como para crear un gigantesco post semanal que me ocupaba la madrugada del domingo. Claro que todo esto acabaría cayendo en el mayor de los olvidos en el momento que encontré un trabajo más o menos estable allá por Septiembre de 2007... Y desde entonces sigo en el ajo.

Aún así, en días como hoy de baja carga labora, me entran ganas de volver a escribir y hacer al menos un balance de lo que ha sido el año. Empecemos, pues:


Salud

Por fin algo que sale bien. Tras desastrosos intentos de que la seguridad social me hiciese algo de caso y se molestase en averiguar por qué demonios mi rodilla iba a peor, al final acabé yendo a una clínica privada a hacerme una revisión de espalda y rodilla. resultados satisfactorios para la primera, difícil de ver para la segunda. Aún así, tuve suerte y logré que la "seguridasosiá" me costease (de mis impuestos) el coste de la resonancia magnética. Al final, casi un año desde que comencé mi odisea entre clínicas y ambulatorias, encontraron algo. Pastillas, ejercicio y bicicleta, y no debería empeorar. Algo es algo.

En la otra salud, la mental, sigo más grillado que nunca. Paranoico, depresivo, con un humor que cambia cada día desde lo más bajo hasta la euforia. No está mal, al menos no tengo problemas graves en los que basar mis problemas (Y no, no voy a usar el término "neurosis" cuando todo dios ha acabado destrozándolo).


Vida Laboral

Tal vez sea el aspecto más positivo. Aunque sigo subcontratado, de principio a fin me lo he pasado en el mismo sitio, la Agencia Europea para la Seguridad y Salud Laboral. La paga es baja, pero la experiencia es realmente buena, y el hecho de que el idioma oficial sea el inglés me ha aflojado tanto la lengua (lejos quedan ya los tiempos de temblor incontrolado y desvanecimiento en los exámenes orales de la Escuela de Idiomas) que he acabado llegando al extremo de pensar en inglés, y ahí ya no se si es bueno o malo. Hasta me he suscrito a la versión americana de national Geographic.


Videojuegos

Como de costumbre, mi afición principal se las ha arreglado por méritos propios para ocupar su propio apartado y necesitando una división en puntos:

- Dije que planeaba tomarme las cosas con calma. El resultado han sido 53 juegos terminados en un año. Aunque claro, también es el que menos juegos de rol he hecho. A ver si en 2010 verdaderamente llega la calma, y de paso, el equilibrio.

- Como todos los años, ha entrado material nuevo. Tras muchísimo tiempo sin poder decidirme, al final cayó una XboX 360 Premium. Luego vino el Halo 3, la cuenta Gold... Actualmente la máquina se encuentra criando polvo, en compañía de la Playstation 3. Nunca pensé que gracias a Steam el PC se convertiría en mi plataforma principal. Aún me sigue asombrando que tras año y medio desde que lo compré siga pudiendo ejecutar casi cualquier juego al máximo nivel de detalle.

- No he vuelto a jugar a un mmorpg desde Julio de 2007, y de hecho los odio más que nunca. Ocasionalmente juego un poquito a Halo 3 o Team Fortress 2, pero la experiencia online sigue sin convencerme.


Desperdicios de dinero

Tal vez sea el año que mayor sueldo he tenido. Aunque ya casi no compro videojuegos, quemo la pasta en cualquier cosa. Haciendo cuentas, en 2009 me he comprado un Netbook, la Xbox, un monitor de 23" y HDMI con el que he remodelado todo mi escritorio, una cámara de fotos ultrazoom para cumpleaños, y dios sabe cuantas pequeñas tonterías más. Al menos no he vuelto a comprar merchandise de ningún tipo. Trataré de controlarme un poco en 2010... Al menos en enero.


Descubriendo el mundo

Y como ya no sabía en qué más gastar el dinero, con mucho y obsesivo esfuerzo de planificación, llegué a tomarme 5 días vacacionales (todo un record para mí) para irme de visita a Dublín. Aunque al principio me pareció un segundo Bilbao con más turistas, repetiría de nuevo.


No se me ocurre mucho más que contar. Supongo que puedo considerarlo un buen año. No ha habido accidentes familiares, desgracias y los chinos aún no se han decidido a tratar de conquistar el mundo. Todo va bien, y esperemos que siga así. Me despido con una vista de lo que es actualmente mi agujero donde ya no paso tanto tiempo como querría...



lunes, enero 26, 2009

Hoja de ruta de juegos atrasados para 2009

Como cada año, vuelvo a hacer el propósito de terminarme todo lo que he comprado. En primer lugar, vamos a ver que fue de la lista del pasado año:

- Ariel The Little Mermaid: Resultó ser tan malo que pudo conmigo. Y mira que soy duro.

- Alisia Dragoon: Este logré acabármelo, y la verdad es que lo intentaría de nuevo.

- Koudelka: La verdad es que ni siquiera lo he sacado de la funda...

- Final Fantasy V: Acabado en tiempo record en dos semanas. Podría haberlo disfrutado más, pero...

- Digital Devil Saga: Mira, este logré pasármelo. Me costó bastante porque dejó de funcionar en PS3 entre actualizaciones, y tuvo que estar unos cuantos meses parado.

- Tales of Symphonia: No ha habido suerte. Más que nada porque me gustaría hacerlos en orden. A finales de 2007 me hice el tales of Phantasia, y a finales de 2008, principio de 2009 logré terminar la segunda parte, tales of Destiny. Igual este año intentó pasarme Eternia, la tercera, y así uno cada año... Con calma.

- Baten Kaitos Origins: Mamá, miedo. Más de 60 horas de partida normal es más de lo que puedo soportar. "Para cuando no quede nada más.



No era tanto, pero sin embargo, en 2008 acabé verdaderamente hastiado. Si he hecho bien las cuentas, Me he pasado unos 36 juegos, entre ellos 7 juegos de rol de distintas duraciones. Sería una buena marca, si no fuese porque he comprado tanto material como he jugado o incluso más. Y llegamos al segundo propósito: Controlarme un poco con la cartera. Esta visto que si quisiese podría terminarme todo el material atrasado, es tan solo cuestión de acabarte los garbanzos y no irte a por un bocata porque te parece más rico (que conste que me chiflan las legumbres)


En fin, ¿Ponemos la lista de este año?

Pues va a ser que no.

Mmm... Que no.


Lo he intentado muchas veces, antes de aceptar que las planificaciones están hechas para fallar. Siempre. La única regla que siempre me ha funcionado es la que sigo con las películas. Veo dos, descargo una nueva, y progresivamente va bajando la cantidad de material pendiente. No es mala idea aplicarla a otros campos. Hasta mi padre la está utilizando.

En 2009 solo planeo divertirme, sin complicarme mucho la vida. Si hay unos mínimos que quiero cumplir, pero no son ya una necesidad mortal. Lo único que necesito es acabar lo que empiezo y ser constante, algo que nunca se me ha dado demasiado bien.

miércoles, septiembre 03, 2008

Colega, ¿Donde está mi pasta?

Dentro de unas semanas cumpliré un año trabajando. Lo que también equivale a un año de autosuficiencia parcial, dependiendo de mis padres casi exclusivamente para el alojamiento y la alimentación. No es que tenga un enorme salario con mi contrato en prácticas, pero me da para vivir holgadamente y permitirme unos cuantos caprichos... Hasta hoy.

Normalmente ahorro más de la mitad de mi minisalario, y me pluriempleo en ratos libres para poder mantener mi tren de vida como comprador compulsivo. Y hasta ahora me ha funcionado de maravilla, dinero entrando cada mes en la cartilla de ahorros y videojuegos, comics, y todo tipo de payasadas entrando en mi habitación hasta el punto de que a veces parezco tener síndrome de Diógenes. Sin embargo en los últimos meses me estoy sintiendo con el agua al cuello.

Antes de comenzar el verano me dí unos excesos de mucho cuidado en Ebay, en plan culo veo culo quiero. Planeaba parar después y recuperar las pérdidas durante verano, pero en ese momento es cuando mi vetusto PC pasó a mejor vida, dejándome con los glúteos al aire.

Eso sucedió en Julio, y desde entonces me he estado conteniendo. La tarjeta de crédito quedándose siempre en casita, la cartera con los billetes justos, evitar en la medida de lo posible el entrar en tiendas de segunda mano y gangas cuando no tengo nada que hacer, y mantenerme alejado en ebay. El plan no estaba nada mal, y además mi segundo empleo (economía sumergida) me estaba dando unos beneficios impresionantes.

Sin embargo, la cuenta bancaria no ha parado de mermar (no la cartilla de ahorros a largo plazo, claro). ¿Pero como puede ser posible que si he logrado contener mis impulsos durante todo este tiempo?
Aquí es cuando empiezo a hacer cuentas de por donde han ido escurriéndoseme los euros.

- Zapatillas: Uno de los dos pares de playeras que tengo, y que compré el año pasado (nunca tengo más de dos pares) acabó agujereándose y me vi forzado a reemplazarlas. Menos 60€.

- Zapatos: Los nuevos requisitos de etiqueta para el futuro trabajo no me permiten vestir de forma informal. Menos 50€.

- Camisas: Por el mismo motivo que lo anterior, y es que todo mi armario consiste en vaqueros y camisetas. Por ahora 50€ en 2 camisas, y seguramente necesitaré alguna más.

- Bolsa de mensajero: La bolsa que me ha acompañado en los dos últimos años estaba ya para el arrastre. Cremalleras rotas, tela desgarrada, y encima teñía de azul todo lo que pasase demasiado tiempo dentro de ella. Menos 30€ en una Privata (me estoy volviendo pijo).

- Gafas: En estos momentos estoy operado y tengo 0 y 0,5 de astigmatismo en cada ojo respectivamente, pero cuando pasas más de 9 horas diarias y tienes problemas de sequedad, conviene cuidarse un poco. Menos 200 € en unas Armani (La creencia de que estoy apijotándome se vuelve más fuerte por momentos). Y encima casi no las pongo, solo en momentos extremos de cansancio (no quiero acostumbrarme a ellas).


Todo esto hace casi 400 euros en ropa y complementos que tenía que comprar porque no había otro remedio. Hasta ahora mis padres me habían ayudado también en esto, y ahora se empieza a notar su falta. Luego estarían además mis caprichitos. Muchos comics, libros, algunos juegos, ropa para practicar ciclismo, accesorios para movil y un largo etcétera, pero una ínfima parte de lo que gastaba antes.

Hasta ahora nunca había preocupado gran cosa por mi aspecto físico, y nunca había tenido que ir a comprar ropa por iniciativa propia. Y de repente, estoy mirando ver qué me queda mejor, invirtiendo algo más por que me gusta en vez de ceñirme a lo más económico, buscando calidad... No se, hasta ahora todo me daba igual, y de repente estoy planteando el comprarme unos cuantos gayumbos de Calvin Klein. Demasiadas emociones para un friki.


Conclusiones: No llameis "pijos" a la gente, igual un día descubris que vosotros también lo sois. Y portaos mejor con vuestros padres, que no tenéis ni idea de lo que os cuidan.

lunes, agosto 25, 2008

Creo que dejé una luz encendida...

Supongo que solo existe una cosa en este mundo capaz de hacerme volver a escribir: el aburrimiento más absoluto. Por primera vez en meses, tengo tiempo en el que no se qué hacer (o qué no no quiero hacer). Aún así, no se me ocurre nada sobre lo que escribir, por lo que voy a tratar de hacer uno de esos resúmenes semanales, solo que esta vez abarcando un período de tiempo algo mayor.

Así pues, que empiece el espectáculo.


Erase una vez en una oficina
Tras un buen tiempo trabajando a modo de bomberos, yendo allí donde éramos necesitados, acabó llegando una época de sequía que duró varios meses, durante la cual no había absolutamente nada que hacer, aparte de estudiar.

Afortunadamente, esa situación parece estar llegando a su fin. Dentro de unas semanas empezaré a trabajar de subcontratado en Helpdesk y sistemas de nuevo, esta vez para la OSHA (que se traduce en algo así como Organización Europea para la seguridad y los riesgos laborales). Soporte a usuarios, mantenimiento, inventariado... Todo ello con un salario "algo mayor" (no definido) y una remota posibilidad de dejar de ser becario cuando toque renovarme el contrato.

Aún así, no todo tan bonito como parece, ya que hay dos pegas (las dos primeras):
- Idioma. El castellano allí va a ser un idioma minoritario, con lo que habrá que defenderse en el idioma de la pérfida Albión. Aunque aprobé Cuarto en la E.O.I., hace más de un año que no converso con nadie, y la última vez fue atendiendo a guiris en un restaurante (una etapa que trato de olvidar). Si lo miro de forma positiva, muy pocos serán británicos, con lo que seguramente también tratarán de hablar lentito y con cuidado, o al menos eso espero.

- Horarios: Antiguamente trabajaba de 8:30 a 17:30 con una hora de descanso para comer, y desde julio he estado a jornada intensiva de 8:00 a 15:00, pegándome la gran vidorra por las tardes (y desaprovechando la gran mayoría de los días). Bien, el nuevo horario es algo así como de 9:00 a 13:30, y de 15:00 a 18:30, con tres cuartos de hora para llegar a casa al finalizar la jornada. Supongo que se parece más a un trabajo de verdad, y muy similar a los "buenos tiempos" en los que había que pringar hasta que el trabajo estuviera terminado, fuese la hora que fuese.

¿Entonces por qué aparece en la sección de pegas? Pues por los viernes, qué pregunta. Jornada intensiva de 9:00 a 17:00. Va a haber que llevarse un señor bocata.

También podría meter como pega el tener que hacer una renovación parcial de mi armario de cara a trabajar en un ambiente semiformal. Vamos, que ya no puedo "trabajar" con camisetas freak, vaqueros raídos y playeras. Cuesta creer que no me haya puesto una camisa en 10 años.


¿Y qué tal de salud?
La espalda, algo más dolorida que de costumbre, con algo de escoliosis según el médico de cabecera. De momento me basta con que haga alguna visita mensual al quiropráctico para eliminar las "contracciones", o lo que quiera que dijese (tengo doctora nueva y jovencita, lo siento si no estaba muy atento a la prescripción), y hacer algo de natación. Solo que 1) no se o no recuerdo como nadar, y 2), tengo un complejo de barriga por el que hace tiempo que no voy a la playa o piscina (unos 8 años) y nadie me ha visto sin camiseta si no estaba metiendo tripa constantemente, por lo que he preferido dejarlo hasta que adelgace.

Lo que si he hecho es cumplir mi sueño de finalmente tener una bicicleta, que usándola un par de días a la semana debería ayudarme un poco a recuperar la forma. Me encanta ese trasto, pese a que últimamente me haya traído más desgracias que alegrías en lo que respecta a reventones de cámara en bordillos angulosos.


Pero tú eras informático, ¿no?
Finalmente mi K7 acabó estirando la pata, agradecimientos al chipset de la placa base. Y como seguir manteniendo una arquitectura así no era práctico, decidí que era la hora de empezar de nuevo. Supongo que también tuvo que ver el hecho de que el PC tuvo la genial ocurrencia de morirse el mismo día en que compré "The Orange Box", para colmo de males.

Y como para variar siempre voy a "De lo bueno lo mejor de lo mejor lo superior", entre la configuración inicial mandada a freír espárragos, diversas mejoras de cara al futuro, y nunca haber empezado a ahorrar para un imprevisto informático que sabía que antes o después iba a suceder, el retoño se merendó la paga extra y algo más (Al contrario que los niños de las Tostarrica). La configuración final paso a ser:

- Intel Quad Core Q660 2'40 Ghz
- P.B. Gigabye GA-EP35-DS4
- 2 Gb de ram Kingston HyperX 800 Mhz
- Ati Radeon HD 3870 DDR4 512 Mb
- Refrigerador Zalman CN-9550 para socket 775
- Caja Thermaltake Soprano DX
- Discos duros, lectores y fuente aprovechados del equipo anterior

Al principio decía que el próximo equipo que montase para mí iba a ser un Barebone sencillo, y al final he acabado con un equipo para jugar. Muchos me lo tacharán de birria, pero pudiendo ejecutar Call Of Duty 4 al máximo nivel de detalle sin parones y Windows Vista 64 Enterprise a toda pastilla, me parece un verdadero cañón. Pendiente queda ponerle 2 Gb más de ram que se salían del presupuesto.


Vale venga, empecemos con las frikadas

Hace tiempo que infructuosamente intento eliminar los posibles residuos de mi época de niponófilo agilipollado, ahora comúnmente conocido como "weaboo". He abandonado el manga exceptuando algunas obras selectas, y abrazado de nuevo el comic europeo y americano.

En lo que al cine respecta, durante las vacaciones de julio me metí uno de los mayores colocones cinéfilos que recuerdo, entre una y dos películas cada día. Buenas, malas, cutres... y por supuesto de Bud Spencer, las mejores de todas.
En estos momentos hace tiempo que no veo gran cosa, debido sobre todo a que no tengo conectada la tele al PC. Entre vacaciones y fiestas no ha habido forma de encontrar la tienda abierta para comprar un cable DVI - VGA.

Creo que se me olvida algo. Ah, claro, que soy un adicto a los videojuegos, o eso dicen. En lo que va de año he completado alrededor de 26 juegos, algunos de varios meses, otros de unos días. Si hay algo que merece la pena ser destacado, sería Shin Megami Tensei: Digital Devil Saga. El juego que ha logrado que empiece a odiar los juegos de rol japoneses.

En vista de como va a empezar a escasearme el tiempo, he tomado la decisión de empezar a reorientar mis gustos. Más juegos occidentales, más cortitos, y con más acción. Si se va a dar el caso de que solo puede jugar una hora al día, no estoy dispuesto a desperdiciarla subiendo de nivel. Aunque pienso acabarme Final Fantasy VI Advance, olvidado al acabar las vacacione y que tan solo necesita un poco de cariño.

Del tema de coleccionar videojuegos, hace tiempo que pasó a mejor vida. No tenía ni tiempo ni espacio físico, hasta el punto de no ver tan mal el hecho de comprar juegos sin soporte físico. Ya llevo dos en Steam, Eternity's Child y Audiosurf (claro que costaron 4€ cada uno...).

Creo que no me dejo nada importante en el tintero. Ah, que vuelvo a llevar gafas, aunque solamente cuando tenga que invertir muchas horas delante del PC. Realmente no las necesito, pero alivian. Si vais a ver una foto mía con ellas, ya es otra historia

lunes, mayo 05, 2008

Buenas noches, y buena suerte

Todo lo bueno se acaba en esta vida. A veces con suerte, lo malo también.

Empecé a escribir este Blog hace ya dos años, a raíz de la expulsión del usuario Coleco de EOL. Muchos echábamos en falta a ese usuario, y a través de nuestros respectivos blogs seguimos manteniéndonos en contacto unos cuantos usuarios... durante una temporada.

Posteriormente el blog fue cayendo en el olvido tan rápidamente como arrancó, hasta que un día decidí resucitarlo de nuevo. ¿Pero qué podía contarle al mundo yo que fuese original y propio?

Evidentemente, lo único de lo que disponía era mi vida personal. Estaba en paro, no estudiaba gran cosa y me pasaba el día enviando currículums y jugando a la consola. Tantos meses paralizado y con exceso de energías me habían convertido en un insomne que aprovechaba las noches aporreando incesantemente el teclado.
Durante dos años, La bitácora del Poseidón / Jacaré, mas tarde Orujo Orujo, y finalmente An Omnipresence in The Wired fue presidido por mis informes semanales. Las películas que veía, los sitios que visitaba, las partidas que echaba y lo que sucedía a mi alrededor.

El otro contenido que tenía eran los "especiales". Monólogos largos, eventos como el carnet de conducir, días de exámenes...

Antiguamente, en la era pre-internet escribía un diario anotando mi vida cada año, y en el último lo escribía como si estuviese deseando que veinte años después alguien lo leyese. No es de extrañar que nada más tener internet trataría de hacer pública mi vida y proclamar que existía a los cuatro vientos.

Finalmente me había convertido en lo que más detestaba: Una Attention Whore (algo que por desgracia sigo siendo). La mayor droga que existe es que la gente te mire y te escuche. Detesto Gran hermano y los Reality Shows, y sin darme cuenta estaba haciéndolo mismo.


Así siguieron las cosas durante un tiempo. Los bajones en la cantidad de entradas solo se daban cuando tenía algún empleo fugaz, desapareciendo de la faz de la tierra por espacios de un mes en los que ya no tenía fuerzas para escribir tras la jornada.

Como habréis notado, desde Agosto el blog casi no ha recibido contenidos nuevos, y esto se debe a la falta de tiempo, el cansancio y el desgaste de llevar saltando de trabajo a trabajo desde entonces. No es que sea una maravilla, pero me mantiene ocupado y me da para pagarme los vicios y ahorrar para el coche. Pero esos no son los únicos motivos.

Antes de comenzar a trabajar mi vida era solo mía. No necesitaba relacionarme con muchas personas y todo lo que ocurría era de mi propiedad. Las cosas ya no son así.

No es lo mismo contar una vida basada en navegar por internet, hacer compras online, monólogos de categoría FC (Fidel Castro), que contar una vida completa, que inmiscuye a otras muchas personas, y incluye cientos de sucesos, tanto buenos como malos.

Durante todo el tiempo que he estado desaparecido en combate he cambiado mucho. Demasiado para lo que me gustaría. Han pasado cosas buenas y cosas malas, pero por primera vez he tenido la necesidad de querer dejar las cosas tranquilas y simplemente olvidar. La realidad diaria ya no es una atracción, sino una vida. Privada.

Hay un tiempo para madurar, y es posible que el mío haya llegado relativamente tarde. En estos momentos tengo una "verdadera" vida que llevar, poco tiempo libre, y la necesidad de invertirlo correctamente en unas pocas aficiones. He pasado de pasarme los días tumbado mirando youtube y esperando a ver como me respondían en foros a planificar mis horas "muertas" con una semana de antelación.

Ni siquiera en vacaciones tengo humor para escribir. El paro era como unas vacaciones eternas, pero ahora tengo las mismas vacaciones que toda persona que tiene que ganarse el jornal día a día. Marco en el calendario las fiestas, controlo los días de vacaciones que me quedan para ver como les puedo sacar el mismo partido, y cuando llega el momento huyo a León, alejado de ordenadores, teléfonos e internet. Solo quiero olvidar que existe el mundo por un par de días.


Llegados a este punto, creo que todos sabemos lo que va a pasar. Omnipresence cierra finalmente sus puertas, al igual que un capítulo de mi vida. Muchas gracias a todos los que me habéis seguido durante este tiempo (Especialmente a Patri y GXY, muchas veces pensaba que eran los último lector que me quedaban (casi que sí). Seguiré leyéndoos en vuestros blogs.


¿Quiere decir esto que dejaré de escribir? Sí y No.
Omnipresence seguirá cerrado, por lo menos hasta el día que pase algo que realmente me haga resurgir a la superficie. Que me eche una novia, me case, me regalen un perro...

Mis esfuerzos, cuando sea posible, se centrarán en recuperar Neurosis Terminal e intentar darle un título decente. Planeo descargar en él los artículos sobre los gadgets, comics, videojuegos, memorias de infancia y resto de tonterías que mi consumismo capitalista vaya generando. Hay una buena cantidad de artículos a medio terminar que tan solo necesitan una cerveza y un poco de inspiración (Y mucho corrector ortográfico) para ser terminados.


Y bueno, pues así son las cosas y así se las hemos contado, muchas gracias por todo.

lunes, marzo 17, 2008

Fábula del idiota y su televisión

Érase una vez un niño obsesionado con los videojuegos. La revolución desatada por Nintendo y compañía había logrado sorberle el cerebro hasta obsesionarlo, y viendo que el Amstrad de su padre no ofrecía nada comparable a las andanzas de Mario, lloraba y lloraba para que le comprasen una videoconsola.

Sus sabios padres, que habían acabado bastante desmoralizados tras una desafortunada toma de contacto con los juegos de Dynamic (Army Moves, Navy Moves, Camelot Warriors y un largo etc.), vieron esto como una segunda oportunidad, y decidieron informarse sobre qué era exactamente una videoconsola.
Lo que descubrieron no les gustó. Un “sistema de diversión” requería ser conectado a una televisión, lanzar cables desde el televisor, y era nocivamente peligroso para el tubo de imagen del enorme televisor Sanyo de 21 pulgadas genuinamente ochentero.

No dispuesto a dejar que un fontanero perturbase la paz del salón, la integridad del televisor, y la gala de eurovisión, siguieron buscando otra solución menos problemática. Algo llamado Game boy. No necesitaba una televisión, hacía poco ruido y podía utilizarse en el cuarto de juegos, alejado del gran salón. El infante fue convencido sin problemas, gracias a la increíble publicidad de la época, y a todos los demás niños con la maquinita en cada esquina, llevándola en el bolsillo de la camisa para demostrar que era perfectamente portátil (al precio de recibir luego una buena tunda por dar de sí los bolsillos de la camisa de los domingos).



La Game boy llegó en semana santa, barriendo gradualmente al triste Amstrad, que como buenamente pudo había intentado ganarse el cariño de la familia. Fueron unos felices años para el chico. Había otras máquinas más grandes y potentes, como enseñaba una desconocida revista llamada Hobby Consolas, pero le daba igual. Esta era su consola, y como aquella no había ninguna.
Y así pasaron unos cuantos años, entrando en la vida del niño un nuevo elemento: El amigo cuyos padres le compran todo. Eran inseparables, y un día el niño rico decidió enseñarle su colección de videoconsolas y ordenadores.

A partir de aquel momento el mundo de Fulanito se había hecho añicos. Tras probar la Super Nintendo, ya no podía mirar con el mismo orgullo a la paleta de verdes que le ofrecía su Game Boy. Tenía que tener esa consola.
Por supuesto, los progenitores seguían vigilando desde su mullido trono. El fantasma de la ocupación volvía a planear por encima de sus cabezas. “Maldito menganito, pagarás cara esta infamia”.
Tras un año llorando y esgrimiendo el hecho de que “todos la tienen, no es justo, eso de que rompen los tubos es mentira, si no todas las teles estarían rotas”, al final dieron el brazo a torcer, aunque solo fue una victoria a medias.

La Super Nintendo llegó al precio de tener que reunir 6000 pts de su propio bolsillo, la mitad de lo que por aquel entonces costaba. Se inició entonces una empresa de proporciones épicas, ahorrando toda moneda que le caía encima, y malvendiendo parte del maravilloso catálogo de Game Boy que había ido reuniendo con los años.
De mala gana, Padre e hijo fueron al Toys ‘R’ Us, Templo maldito del primero y Meca de la felicidad para el segundo. Era una victoria cara, pero una victoria, a fin de cuentas.



No se había olvidado el tema de que una consola necesitaba una televisión para funcionar correctamente. La Gran Sanyo del salón siguió siendo un objeto sagrado, y unas nuevas leyes fueron escritas en las tablas del destino:
- Jamás tocarás la tele del salón
- Usarás la tele de 14 pulgadas la cocina, y solo cuando nadie more en esta.

El primer año fue bastante duro para nuestro joven héroe, pero no parecía importarle. Aprovechaba en cuanto podía para transportar la consola hasta la cocina, y con el paso del tiempo, incluso le dejaron tener en su cuarto una antigua televisión en blanco y negro de 12 pulgadas. ¿Podía mejorar más aún la cosa? Parece ser que sí.

Un día llegó un aparato nuevo a casa, el microondas. El novato, disfrutando de honores dignos de un rey, pasó a ocupar la posición del cocinil televisor, que, ahora valiéndose de un precario soporte, pasó a elevarse a lo más alto del recinto, donde ninguna pantalla había llegado antes.
La nueva posición hacía más difícil la labor del chico, que ahora debía encaramarse a una silla y hacer temblar peligrosamente la tele para conectarle un modulador RF, pero no pareció importarle demasiado.

La misma cosa no podía decirse de sus padres. Temiendo que su egoísmo pudiese presagiar la gran caída, decidieron aflojar un poco la posición, negándose todavía a que la Sanyo pudiese ser contaminada por esa maldita invención japonesa.
La solución creó un nuevo punto en la historia del chico: Por primera ves iba a tener una televisión en su cuarto. Un buen día, una deslumbrante Philips de 14 pulgadas entró por la puerta como una deidad y pasó a ocupar el lugar del Amstrad, que injustamente fue condenado por los siglos venideros a la oscuridad del desván.



El televisor marcó el paso de niño a adolescente. No solo podía jugar en su habitación, ahora también podía ver los otros canales que se emitían por la noche y no eran del agrado de sus padres, como Cine Alucine todos los sábados en LA Dos, emitiendo las mejores sagas del terror.

Aunque fue desplazada allá por 1997 de su posición dominante, la pequeña philips siguió ocupando una importante posición en la vida del joven, hasta que en el 2000, fue irremediablemente hospitalizada tras un terrible petardazo. El principio del fin había comenzado.
Tras la reparación, ella no volvió a ser la misma. Sus colores se habían apagado, y una capa de neblina blanca cubría todo. Ya nada volvería a ser lo mismo.

Pasó el tiempo. La Sanyo se había jubilado años atrás, y en el 2002 también le llegó el turno al PC, que llegó acompañado de un impresionante monitor LG de 17 pulgadas y tubo plano, con una calidad de imagen como jamás se había visto.
Nuevas amistades llevaron a nuevos conceptos. Existían ampliaciones para el ordenador llamadas capturadoras de vídeo, que permitirían que el fabuloso LG se convirtiese en una televisión completa, pero con la calidad de un ordenador. ¿Podría ser eso la solución que permitiese a la pobre Philips jubilarse definitivamente?



La capturadora Pinnacle PCTV inició su corta andadura en navidades, y jamás logró cumplir su cometido. La imagen a través de video compuesto era extremadamente borrosa y llena de artefactos, y era incapaz de captar señales NTSC, ensombreciendo más aún sus expectativas. Era un fracaso.

Pasó el tiempo, y la Philips siguió siendo inamovible. Se intentó sustituirla por otra televisión similar que se encontraba en el pueblo, pero esta no fue capaz de entrar en el nicho de la original.
Con el tiempo el fastuoso monitor también fue actualizado, en aras de ganar un espacio que se hacía vital. Un TFT de 19” era el siguiente jugador en esta gran partida.
Por aquel entonces las pantallas planas estaban suponiendo una gran revolución, y ahora Si parecían acercarse a la televisión con la calidad de un monitor. Ahora ya un hombre, nuestro protagonista pensó: “Si no tuviese que depender de la potencia del ordenador como con la Pinnacle, y tuviese entradas de video con más calidad que las de mi capturadora, podría tener algo tan impresionante como esas increíbles televisiones LCD que valen tanto”.

Nuestro pobre idiota inició otra desafortunada aventura: Iba a repetir la idea de la capturadora, pero utilizando una pieza de hardware que no requiriese tomar prestada la potencia del ordenador para trabajar, y permitiese utilizar esa conexión llamada “de componentes progresivos” que tanta calidad mostraba.
La solución esta vez fue algo llamado Aver TV Box 9. Un monstruo de sintonizadora externa, laureada con varios premios y exquisitas reviews, que podía funcionar en un monitor TFT a resoluciones de hasta 1280x1024 pixels, y que con un cable de componentes haría que todo se viese tan bien como con la mejor de las televisiones LCD.


Y nuevamente nuestro inútil metió la pata hasta el fondo, llenándose cada vez más de fango. Tras pagar más de 120€ por la sintonizadora, ese día aprendió que a) No se debe hacer caso a reviews que provengan de países en vías de desarrollo, y b) Es necesario estudiar un poco las terminologías básicas del mundo de la Imagen y el Sonido.
La sintonizadora presentaba varios grandes problemas. Aunque no mostraba pixels, el estirar tanto la imagen acababa emborronaba todo, llegándose muchas veces a no saber qué estaba ocurriendo. Por otro lado, la sintonizadora parecía no disponer de la potencia necesaria para seguirle el paso a los videojuegos, perdiéndose muchas imágenes por el camino y generándose extraños e irritantes efectos visuales. También sucedió que 480i no era lo mismo que 480p, y la sintonizadora solo soportaba lo primero.

La AverTV había sido una apuesta muy arriesgada. Considerando que estaba detrás del producto definitivo, el protagonista había despedido indecorosamente a su vieja Philips, que ahora era una reina de cocina en la segunda residencia familiar en León.
Solo, descompuesto, y sin nada que le amparase, este borrico decidió que ya estaba harto, e iba a llegar hasta el final dejándose de más experimentos. Iba a tener una gran televisión LCD, que si bien no trabajaría muy bien con la baja definición, al menos si lo haría con el alta.

Y así, en otro tiránico esfuerzo, De la sintonizadora en Enero se pasó a la televisión LCD panorámica de 23 pulgadas en abril.
Era un aparato maravilloso. Por fin todo se veía debidamente, o al menos indudablemente mejor que con las soluciones anteriores.
Por desgracia, nuestro aquí presente inepto se había comenzado a convertir obsesionar con el concepto de calidad de imagen. Ahora disponía del equipo ideal, Pero no tenía con qué aprovecharlo. Si quería sacarle el máximo partido a su flamante nuevo equipo, debería conseguir una consola de novísima generación capaz de emitir imagen en HD.


Pasó el tiempo, y al final llegó una Playstation 3, con una nitidez a juego con la tele. Incluso mejoraba la calidad de los juegos anteriores. Habíamos llegado al fin de la historia... ¿O tal vez no?

Como estas cosas nunca tienen final, Fulanito, ahora ya Fulano por el día parecía enamorado de su gran pantalla Samsung, pero en cuanto tenía la oportunidad le ponía los cuernos con una consola como la que cumplió sus sueños en la infancia y cualquier televisor de tubo como la que ya no tenía.
Sin darse cuenta, había descubierto que cuando por fin tenía una pantalla de alta definición, un equipo de sonido envolvente, y una videoconsola con gráficos que superaban a la mismísima realidad, ya no existían juegos para él: Lo que podía jugar en HD era una basura a precios prohibitivos, que nunca le daría las sensaciones por las que suspiró cuando era un niño.

De nuevo decidió poner este extraño ser un ladrillo más en la obra de La Sagrada Familia: Debía conseguir una increíble televisión de altísima calidad y de tubo, como nunca hubiese conocido el mundo. Cuando ya estaba a punto de iniciar una nueva etapa, una vocecita sonó en su interior:

- Fulanito: ¿Qué estás haciendo?
- Fulano: ¿Tú qué crees? Voy a comprar una televisión de 21”, que me dará la calidad definitiva.
- Fulanito: ¿Y dónde la piensas poner, porque me parece que con tantos ladrillos que has ido colocando, aquí ya no hay espacio ni para la veleta
- Fulano: No importa, la pondré en mi casa en el pueblo, donde allí si que tengo espacio
- Fulanito: Pero entonces solo podrás jugar con ella unos 20 días al año en los que dispones de vacaciones escapas allí. ¿Qué harás el resto del año?
- Fulano: También he pensado en esto. Después de comprarme esa inmensa televisión, me compraré otra más pequeñita en mi domicilio de diario. Ya verás, hasta la voy a poner en el sito que antes ocupaba mi primera tele. Como ves, lo tengo todo previsto.
- Fulanito: Ya veo... Solo tengo una última pregunta.
- Fulano: ¿Siiiiii?
- Fulanito: Si desde el principio hasta el final lo que intentabas era encontrar un sustituto exacto de tu primera tele, ¿Por qué no te compraste una igual cuando se te rompió?

La última frase que se oyó, no se supo a quien pertenecía:
“- A tomar por culo.”

jueves, enero 31, 2008

Hoja de ruta de juegos atrasados para el 2008

Hacia enero del año pasado hice un post con el mismo título, en el que redactaba una gigantesca lista con todo lo que planeaba terminarme de ella. Al final acabé rindiéndome a la evidencia: No tenía ningún tipo de fuerza de voluntad para jugarme todo eso, y la lista iba creciendo y creciendo con cada mes que pasaba. De todo lo planeado y no planeado, en 2007 he llegado a terminarme:

- New Super Mario Bros (Nintendo DS)

- The Legend Of Zelda: Twilight Princess (Gamecube)

- Flashback (Megadrive)

- Xenosaga Episode II: Also Sprach Zarathustra (Playstation 2)

- Final Fantasy Tactics Advance (Gameboy Advance)

- Geist (GC)

- Castlevania: Portrait Of Ruin (DS)

- Eternal darkness (GC)

- Quackshot (MD)

- Phoenix Wright: Ace Attorney (DS)

- Paper Mario: La Puerta Milenaria (GC)

- StarFox Assault (GC)

- Phoenix Wright Ace Attorney: Justice For All (DS)

- Final Fantasy III (DS)

- Tales Of Phantasia (GBA)

- Lunar Legend (GBA)

- Castle of Illusion (MD)

- World Of Illusion (MD)

- The Jungle Book (MD)

- Quackshot (MD)
- Aladdin (MD)
- Final Fantasy IV (GBA) (A este llevaba jugando desde Septiembre u Octubre, pero lo que me costó acabarlo)
- Wario Land IV (GBA)
- Onimusha 3 (PS2)

24 juegos, si hacemos la cuenta, a una media de dos juegos al mes. Claro que algunos me llevaron dos días y otros dos meses. Lo más gracioso es que más de la mitad no estaban en la lista y me los he ido jugando según los compraba.

Este año voy a intentar ser más realista. Tengo ganas de jugar (algo que me ha faltado en buena parte del año), pero no me sobra el tiempo. En estos momentos dedico una media de dos horas diarias a jugar, con la esperanza de quitarme de encima todos los que se me han acumulado.

Esto es lo que planeo jugar:

- Metal Gear Solid (Playstation): Aunque a primera vista parece corto, no es lo mismo si se respetan todas las cinemáticas y conversaciones. Calculo que en tres días estará completo. Es la partida con la que tras 10 años finalmente me despediré de este título que tantos buenos ratos me ha dado.

- Dragon Quest VIII - El Periplo del Rey Maldito: Aunque en principio nunca me interesó gran cosa, poco a poco va ganando mi interés. Espero poder dedicarme a él durante febrero y parte de Marzo.

- Castlevania - The Dracula X Chronicles: Con fecha de salida del 14 de Febrero, calculo que necesitaré 1-2 semanas con el juego en sí, y varios meses, si no un año, con Simphony of The night, incluido como bonus.

- Odin Sphere - Supuestamente programado para el 15 de Marzo. Se dice qu dura alrededor de 25-30 horas, así que espero que no me retenga demasiado.

Esto es lo único actual que tengo a la vista, y no planeo comprar mucho más. Debería estar surtido hasta Abril-Mayo con ellos.

Ahora viene la selección de juegos acumulados para ir eliminando:

- Ariel The Little Mermaid

- Alisia Dragoon

- Koudelka

- Final Fantasy V

- Digital Devil Saga

- Tales of Symphonia

- Baten Kaitos Origins


Y creo que son suficientes. Tengo una norma, y es que entre dos juegos de rol debo incluir uno o dos juegos normales para relajarme. Entre los posibles, que aún no han salido al mercado, están:

- Patapon

- Phoenix Wright Ace Attorney - Trials and Tribulations

- Ace Attorney - Apollo Justice

- Metal Gear Solid

Así que esto sería todo. A ver si este año logramos cumplir. Esta vez no me diras que estoy loco... ¿no, GXY?


PD: Espero tener tiempo en algún momento para hacer balance del 2007 y los típicos propósitos para 2008. A este paso, tal vez para Junio o Julio.

eXTReMe Tracker